martes, 9 de diciembre de 2008

LOS PRIMEROS CINCO AÑOS
Los primeros cinco años en la vida de un niño son una etapa dramática de desarrollo físico, emocional, social y cognoscitivo. Los niños llegan al mundo con muchas necesidades para poder crecer: amor, nutrición, seguridad social y emotiva,estimulación de las destrezas importantes que los prepararán para el éxito escolar. Los niños también llegan al mundo con una gran capacidad para aprender.
Las investigaciones científicas demuestran claramente que los niños son mucho más aptos a tener éxito en el aprendizaje cuando sus familias los apoyan activamente. Las familias que involucran a sus niños en las actividades que les permiten hablar, explorar, experimentar y soñar, les demuestran que el aprendizaje no es sólo placentero sino también importante. Estas familias motivan a sus hijos a disfrutar el aprendizaje y a querer aprender más. Los preparan para tener éxito en la escuela y en la vida.
Existe una fuerte relación entre el desarrollo que un niño logra temprano en su vida y el nivel de éxito que tendrá más tarde en la vida. Cuando a los niños pequeños se les ofrece un ambiente rico en lenguaje e interacciones literarias, lleno de oportunidades para escuchar y hacer uso constante del lenguaje, ellos comienzan a adquirir los fundamentos esenciales para poder aprender a leer. Un niño que entra a la escuela sin estas destrezas corre el grave riesgo de comenzar atrasado y de seguirse atrasando en su aprendizaje.


Muchas veces los afanes del día a día, las prisas, la infinidad del trabajo, dentro y fuera de la casa, no nos deja tiempo para nada más. Cuando llega la noche, lo único que nos apetece es estirarnos en la cama y descansar. Sin embargo, el relajamiento también se puede conseguir de otras maneras. Leyendo un cuento a nuestro hijo, por ejemplo. De esta forma, estaremos potenciando su imaginación y creando lazos de afectividad entre nosotros. Y llegaremos a la conclusión de que el "Érase una vez..." tiene efectos mágicos para ambos.

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